29 de Noviembre
Puede que si no vuelves
llore el cielo conmigo,
mi corazón se entristezca
y ya no me guste comer a deshora el desayuno.
Pero también aprenderé a apreciar la lluvia,
a latir sin querer.
Me haré de nuevas tradiciones
y cuando pasees cerca mía
seguiré siendo yo.
Aunque ya no vayamos de la mano,
seguirás siendo tú,
tú y yo.
C.
llore el cielo conmigo,
mi corazón se entristezca
y ya no me guste comer a deshora el desayuno.
Pero también aprenderé a apreciar la lluvia,
a latir sin querer.
Me haré de nuevas tradiciones
y cuando pasees cerca mía
seguiré siendo yo.
Aunque ya no vayamos de la mano,
seguirás siendo tú,
tú y yo.
C.
Comentarios
Publicar un comentario